Se basa en la comprensión del efecto de las experiencias vitales adversas sobre la patología y en el procesamiento de esas experiencias a través de procedimientos estructurados que incluyen movimientos oculares u otras formas de estimulación bilateral.
EMDR como método combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como el psicoanálisis, cognitivo-conductual y otras resultando para muchos pacientes de más ayuda que otras terapias convencionales.
En el Proceso con EMDR el psicólogo trabaja con el paciente para encontrar un problema específico que será el foco de la terapia.
El paciente describe ese incidente seleccionando con ayuda del terapeuta los aspectos principales que más le angustian de dicha situación.
Simultáneamente se estimula de modo bilateral al paciente, con movimientos oculares, estimulación táctil o auditiva recuperando así nuevos recuerdos u otras partes del suceso traumático.

